viernes, 22 de enero de 2016

Vigilancia de las infecciones nosocomiales

La tasa de incidencia de infecciones nosocomiales en los pacientes de un establecimiento determinado es un indicador de la calidad y seguridad de la atención. La institución de un proceso de vigilancia para supervisar esa tasa es un primer paso indispensable para puntualizar los problemas y prioridades locales y evaluar la eficacia de la actividad de control de infecciones. La vigilancia, en sí, es un proceso eficaz para reducir la frecuencia de infecciones nosocomiales



• Mejora de la atención de salud con mejor calidad y mayor seguridad, pero con

 • Cambios en la atención al haber nuevas técnicas o nuevos agentes patógenos o alteración de la resistencia de los ya existentes, pacientes con un mayor número de casos agudos de enfermedad, población de edad avanzada, etc.

• Necesidad de vigilancia activa para observar los riesgos de infección variables, además de


 • Determinación de las necesidades de cambio de las medidas de control.




 Puesta en práctica en el hospital 



Una importante función del hospital consiste en asegurarse de tener un sistema de vigilancia válido. Debe haber objetivos específicos (para unidades, servicios, pacientes, zonas de atención específicas) y períodos de vigilancia definidos para todos los asociados: por ejemplo, el personal de las unidades clínicas y del laboratorio, el médico o el personal de enfermería especializado en control de infecciones, el director y el administrador. En un principio, en la discusión convendría determinar las necesidades de información y las posibilidades que tienen los indicadores escogidos para apoyar la ejecución de medidas correctivas (en qué o en quién influirán los datos). Esa discusión incluirá lo


Puesta en práctica en la red (regional o nacional) Los hospitales 



deben compartir datos sobre infecciones nosocomiales, con carácter confidencial, con una red de establecimientos similares para apoyar la creación de normas para comparación entre uno y otro (5) y para detectar tendencias. Se pueden crear redes locales, regionales, nacionales o internacionales. Entre las ventajas cabe citar las siguientes:
 • Asistencia técnica y metodológica.

 • Fortalecimiento del cumplimiento con las directrices y prácticas clínicas vigentes.

 • Evaluación de la importancia de la vigilancia (más legitimidad) para fomentar la participación.

 • Mayor facilidad para el intercambio de experiencias y soluciones.

• Fomento de la investigación epidemiológica, incluido el análisis del efecto de las intervenciones.

 • Asistencia a las naciones/los estados en las estimaciones referentes a alcance y magnitud para ayudar con la asignación de recursos en el ámbito nacional e internacional.

 • Ventaja principal: la posibilidad de establecer comparaciones válidas entre hospitales con métodos normalizados y tasas ajustadas.






Métodos

 El simple recuento de pacientes infectados (numerador) ofrece solamente información limitada que puede ser difícil de interpretar. Se necesitan más datos para describir a cabalidad el problema a partir de la población, cuantificar su importancia, interpretar las variaciones y permitir comparaciones. El análisis de los factores de riesgo exige información sobre los pacientes infectados y otros. Entonces, se podrán calcular las tasas de incidencia de infección y las ajustadas en función del riesgo.

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