La tasa de incidencia de infecciones nosocomiales en
los pacientes de un establecimiento determinado es
un indicador de la calidad y seguridad de la atención.
La institución de un proceso de vigilancia para supervisar
esa tasa es un primer paso indispensable para
puntualizar los problemas y prioridades locales y evaluar
la eficacia de la actividad de control de infecciones.
La vigilancia, en sí, es un proceso eficaz para reducir
la frecuencia de infecciones nosocomiales
• Mejora de la atención de salud con mejor calidad y
mayor seguridad,
pero con
• Cambios en la atención al haber nuevas técnicas o
nuevos agentes patógenos o alteración de la
resistencia de los ya existentes, pacientes con un
mayor número de casos agudos de enfermedad,
población de edad avanzada, etc.
• Necesidad de vigilancia activa para observar los
riesgos de infección variables,
además de
• Determinación de las necesidades de cambio de las
medidas de control.
Puesta en práctica en el hospital
Una importante función del hospital consiste en asegurarse
de tener un sistema de vigilancia válido. Debe
haber objetivos específicos (para unidades, servicios,
pacientes, zonas de atención específicas) y períodos de
vigilancia definidos para todos los asociados: por ejemplo,
el personal de las unidades clínicas y del laboratorio,
el médico o el personal de enfermería especializado
en control de infecciones, el director y el administrador.
En un principio, en la discusión convendría determinar
las necesidades de información y las posibilidades
que tienen los indicadores escogidos para apoyar la
ejecución de medidas correctivas (en qué o en quién
influirán los datos). Esa discusión incluirá lo
Puesta en práctica en la red (regional o
nacional)
Los hospitales
deben compartir datos sobre infecciones
nosocomiales, con carácter confidencial, con una
red de establecimientos similares para apoyar la creación
de normas para comparación entre uno y otro (5)
y para detectar tendencias. Se pueden crear redes locales,
regionales, nacionales o internacionales. Entre las
ventajas cabe citar las siguientes:
• Asistencia técnica y metodológica.
• Fortalecimiento del cumplimiento con las directrices
y prácticas clínicas vigentes.
• Evaluación de la importancia de la vigilancia (más
legitimidad) para fomentar la participación.
• Mayor facilidad para el intercambio de experiencias
y soluciones.
• Fomento de la investigación epidemiológica, incluido
el análisis del efecto de las intervenciones.
• Asistencia a las naciones/los estados en las estimaciones
referentes a alcance y magnitud para ayudar
con la asignación de recursos en el ámbito nacional
e internacional.
• Ventaja principal: la posibilidad de establecer comparaciones
válidas entre hospitales con métodos normalizados
y tasas ajustadas.
Métodos
El simple recuento de pacientes infectados (numerador)
ofrece solamente información limitada que puede
ser difícil de interpretar. Se necesitan más datos para
describir a cabalidad el problema a partir de la población,
cuantificar su importancia, interpretar las variaciones
y permitir comparaciones. El análisis de los
factores de riesgo exige información sobre los pacientes
infectados y otros. Entonces, se podrán calcular las
tasas de incidencia de infección y las ajustadas en función
del riesgo.
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